La Falsa Erudición del Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo

La Falsa Erudición del Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo

Las re-traducciones de la TNM, informaban hasta los años 70, sin excepción que se “consultaron fielmente los antiguos textos hebreo y griego”, incluso el libro titulado: “Comentario Sobre la Carta de Santiago” (cj-S) publicado en 1979, en la página 223, expresa: “Una traducción en español moderno, con fiel consulta de los antiguos textos hebreo y griego, de la versión en inglés hecha directamente de las lenguas originales” y que “el Comité de la Traducción del Nuevo Mundo se comprometió a preparar una Biblia que fuera fiel a los originales”, lo cual es una falsedad. (Compárese con la Atalaya® 15 de noviembre de 2001, página 7. (w01 15/11).

Branch Organization - Capítulo 25, Párrafo 46

Branch Organization – Capítulo 25, Párrafo 46

Sin embargo, defensores gratuitos como Fernando Pinto, afirman que es “… extraño asegurar que los testigos no manejan el español cuando llevan décadas traduciendo publicaciones a nuestro idioma e incluso he sido testigo ocular[1] del cuidado puesto por los comités de traducción y redacción”. Incluso añade el señor Pinto: “… Es sabido por todos que muchas veces los ex testigos, hablan de los “secretos de la organización” simplemente porque eso vende. Oficialmente, así como no se han dado los nombres de los miembros del comité del nuevo mundo, tampoco se ha hecho con los re traductores a otros idiomas…”. (Mensaje de correo electrónico del 17 de octubre de 2007 a las 14:34). Lo lamentable de este hecho es que dichos defensores, insisten y se confían en la afirmación de la Sociedad, desconociendo o ignorando deliberadamente el hecho de que ese tipo de competencia no existe, ni ha existido jamás entre sus trabajadores.

  1. Branch Organization – Watchtower

Para mostrar que es inútil una tal defensa, presento aquí, apartes pertinentes de una de las tantas publicaciones secretas de ésta multinacional, la denominada “Organización de Sucursal”. (Branch Organization) Pero al hablar de piezas de material secreto, y en vista de la cita inmediatamente anterior del señor Fernando Pinto, quien aduce que ello no es sino una maniobra publicitaria que “vende”, permítaseme citar la Atalaya® del 1 de junio de 1997, que en su artículo sobre “Sociedades Secretas” presenta de una manera precisa, clara y lúcida, la forma cómo estas organizaciones suelen actuar, y no escapará a ningún lector avezado al constatar que los métodos y el modus operandi de la Sociedad Watchtower, encaja en lo que allí se denuncia.

“… No todos los grupos secretos lo son al mismo grado. Pero los que guardan “secretos dentro de otros secretos”, en palabras de la Enciclopedia Británica, representan un peligro particular. Esta obra dice que “mediante el uso de nombres especiales, pruebas duras o revelaciones”, los miembros de mayor rango logran “distinguirse”, y de ese modo estimulan “a los que están en rangos inferiores a poner el empeño necesario para alcanzar los niveles más elevados”. El peligro inherente a esos grupos es obvio. Quienes ocupan los escalones más bajos pueden desconocer por completo los objetivos reales de la organización, al no haber alcanzado todavía ese nivel de revelación. Es fácil afiliarse a un grupo cuyos objetivos y métodos para alcanzarlos se conozcan solo en parte o quizá ni siquiera se hayan explicado por completo. Pero quien se ha iniciado en uno de esos grupos puede que más tarde encuentre difícil liberarse; está, por decirlo así, aprisionado por las cadenas del secreto […] Bajo el subtítulo “Los peligros del secreto religioso”. En vista de tales sucesos, ¿sorprende que mucha gente vea con recelo a los grupos religiosos? Desde luego, nadie querría apoyar a una organización secreta, religiosa o no, que abuse de su confianza y le haga ir tras objetivos que no comparte. Ahora bien, ¿qué puede hacer la gente para no caer en la trampa de afiliarse a sociedades secretas de naturaleza cuestionable? Obviamente, quien esté contemplando la posibilidad de formar parte de una sociedad secreta haría bien en determinar los objetivos reales de esta. Hay que guardarse de las presiones de amigos o conocidos, y las decisiones deben basarse en hechos, no en la emoción. Recuerde: probablemente será a uno mismo, no a otros, a quien le tocará sufrir las posibles consecuencias. […] Ello implica mantener neutralidad política, […] A los adoradores del Dios verdadero se les ha enseñado que no escondan su identidad ni oculten su propósito…”. (La Atalaya® 1 de junio de 1997, páginas 4, 5 y 6). Énfasis propio.

Para quienes investigan a la Sociedad, es suficientemente conocido el manual de los ancianos o ks91-S “Presten Atención a Sí Mismos y a Todo El Rebaño”. (“Pay Attention to Yourselves and to All the Flock”). Este manual, detalla minuciosamente el procedimiento a seguir en los comités judiciales, tratando de exonerar a la Multinacional de cualquier litigio que pudiera originarse en la materia. Es una obra tan “secreta”, que aunque la referencia oficial es la que se mencionó, no se alista nunca en los “Índices”, ni aparece en el CD Watchtower Library, ni se cita de ella y todas las copias existentes, son propiedad exclusiva de la congregación, que las entrega en préstamo a cada uno de los ancianos, quienes deben devolverla al cesar en su capacidad de tales, como se expresa textualmente en la primera página. “Cada anciano nombrado recibe un ejemplar de este libro de texto y puede quedarse con él mientras sirva como anciano en una congregación. En caso de que dejara de servir en esa capacidad, debe entregar su ejemplar al Comité de Servicio de la Congregación, pues el libro es propiedad de la congregación. No se deben hacer copias de ninguna porción de esta publicación”.

Con todo y ello, existen varios lugares en la red que la poseen. En inglés ocasionó el cierre de un importante sitio web, procedente de los países escandinavos, sin embargo, en español se ha tenido mejor suerte, y alguien lo puso en internet. Tan pronto el hecho fue detectado por el “pool de abogados” de la “organización de Jehová”, se movió con presteza y lo hizo cerrar, pero un jurista explicó, que dicho cierre era ilegal, por cuanto la obra que él había presentado en público, aunque era de título y contenido igual, procedía de una fuente distinta, en este caso, pertenecía al “Grupo Editorial Ultramar, S.A. De C.V”, asociación editorial controlada en su momento por la Sede Central, cuyos derechos de autor no fueron renovados, por lo cual ninguna reclamación jurídica procedía.

Precisamente la “Gaceta Oficial del Distrito Federal” con fecha del 28 agosto de 2001, en la página 54 y la “Gaceta Oficial del Distrito Federal” del 11 de septiembre de 2001, en la página 88, mencionaban que al 31 de julio de 2000, el “Balance Final de Liquidación” tanto en activos y pasivos era de cero (“0”), tal y como lo afirma el liquidador Ernesto Pérez Ramos, lo cual no deja de ser sospechoso y, es una prueba más de que se trata de una sociedad ficticia establecida con fines no tan claros. Es decir, los Testigos de Jehová, no tienen una publicación secreta sino muchas.

  1. Gaceta Oficial del Distrito Federal, 28 de agosto de 2001 – Grupo Editorial Ultramar S.A. de C.V
  2. Gaceta Oficial del Distrito Federal, 11 de septiembre de 2001 – Grupo Editorial Ultramar S.A. de C.V

Retomando entonces el hilo principal de mi exposición, que hace referencia a la impericia de los traductores de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras; en las propias palabras de ellos, registradas en el manual del que hacemos alusión dice: “No es necesario que los traductores bíblicos sepan Hebreo y Griego. Ellos no tienen que ser necesariamente los traductores con mayor experiencia”. (Énfasis en el original). Capítulo 25-5, número 46, revisión de febrero de 2003.

Algo realmente extraño e insólito, en vista del énfasis que ha colocado la Organización, en el hecho de que el idioma puro y que se hablará en el “Nuevo Orden” es precisamente el hebreo, como detalladamente lo informan: “El Reino de Mil Años de Dios se ha acercado”, en la página 50, párrafo 13, donde se lee: “… para la mayoría grande del resto de la humanidad, significará aprender un nuevo idioma, el lenguaje que Dios se propone para toda la humanidad. En vista de los buenos instructores lingüísticos que usará el Reino, no debería haber un gran problema en cuanto a esto. Hasta a los bebés o infantes resucitados se les puede enseñar el nuevo lenguaje desde la infancia. De esta manera todos podrán […] leer las inspiradas Escrituras Hebreas, cada uno para sí mismo […] Esto no quiere decir, sin embargo, que el idioma universal único del nuevo orden de cosas de Dios se imprimirá y escribirá en letras alfabéticas hebreas del estilo cuadrado actual”. Y ello ratificado una vez más en: Nuestro Gobierno Mundial entrante… el Reino de Dios, página 6, párrafo 4: “El gobierno mundial remueve todas las barreras lingüísticas que separan a sus súbditos. […] un solo idioma que todos hablan para entenderse mutuamente es el lenguaje que el gobierno mundial reconoce y usa, el idioma oficial. Es el lenguaje original de la humanidad, que todo el mundo en la Tierra habló durante los primeros mil ochocientos años de la existencia humana. Ese idioma original fue desarrollado a un grado elevado y nunca realmente se desvaneció, porque una pequeña minoría de personas [judíos naturales que perdieron el favor de Jehová, desde el 33 E.C.] persistió en usarlo, y además fue conservado por el más grande libro de la Tierra”.

A su vez, la razón de ser de la “organización” es la vindicación del nombre de Jehová, como elocuentemente lo expresa el ks91-S “Presten Atención a Sí Mismos y a Todo El Rebaño”. [“Pay Attention to Yourselves and to All the Flock”] en la unidad 6 (a), página 144, donde en forma precisa expresa: “Jehová tiene una casa u organización terrestre para efectuar su obra, una organización que reconoce la importancia de Su nombre…”; incluso tienen la osadía de afirmar que “La organización mundial es gobernada por Dios”. ¿Cómo entender entonces que se deje de lado, una forma tan indispensable de honrarle, cual es el dar el debido lugar al lenguaje primigenio que Él mismo enseñó a la primera pareja humana, según la doctrina de los Testigos, y gracias al cual conocemos su Nombre? No se debe olvidar que el nombre más importante del universo no existiría si no se hubiera proclamado originalmente en hebreo.

Monedas con el Nombre de Dios

Monedas con el Nombre de Dios

Geova, Iehova, Jehowy, Yehowa, no son más que re-traducciones del único original y sagrado tetragrámaton (יהוה), El Nombre Divino Que Durará Para Siempre. [na-S] Conociendo la diligencia y empeño que tomó Eliezer Ben Yehuda, en resucitar el idioma hebreo, como lengua hablada, hasta constituirse en el idioma oficial del Estado hebreo, sin haberse asociado jamás con la Watch Tower o alguna de sus subsidiarias no mencionadas aquí, pudiéndose afirmar que no fue עדי־יהוה (Testigo de Jehová), es una vergüenza para ésta multinacional la desatención ya desde ahora, al que según sus mismas palabras será el idioma oficial del nuevo sistema de cosas.

Consecuentemente, la negligencia y descuido o poco énfasis en que los traductores conozcan el hebreo equivale ni más ni menos a despreciar a Jehová, cuando Jesús claramente dice: “Y yo les he dado a conocer tu nombre”, (Juan 17:26) ciertamente, “de la abundancia del corazón habla la boca”, (Mateo 12:34) y parece ser que no es mucha la abundancia de conocimiento hebreo ni el interés de aumentarlo. Se esperaría que una organización nacida para honrar El Nombre más excelso del universo fuera celosa, más aún, obsesiva en el cultivo y difusión de la lengua hebrea: mediante cursos, obras escritas en hebreo, diccionarios y toda otra suerte de actividades que promoviesen el estudio, conocimiento y profundización de dicho idioma, y no meramente usarlo como fachada o manija de puertas, como sucede en una congregación de Colombia. O como simple adorno en la portada de la Traducción del Nuevo Mundo, que prueba lo que estoy afirmando: la falsa erudición.

Y más abajo, en el número 50 de este manual, refiriéndose a la confidencialidad, agrega que: “esta confidencialidad protege tanto a la organización como a los traductores”. Por lo tanto es claro, que los cientos de millones de ejemplares de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, que circulan en unos 40 idiomas, total o parcialmente, no ofrecen ninguna garantía de exactitud, en cuanto a reproducir fielmente lo que los originales dicen. En una cierta forma reconocen en los números 47 y 48, que hay puntos que solo la Traducción del Nuevo Mundo trae. Todo aquel que esté familiarizado con la publicaciones de la Sociedad Watchtower, sabe que ellos gustan de hacer gala de una erudición que no poseen, al insistir en el significado de palabras hebreas y griegas, de las que ellos sacan sus conclusiones.

Pero, ¿cómo pueden jactarse de aquello que no poseen? Aquí vemos paladinamente, que en la “casa del herrero el cuchillo si es de palo”. Por otra parte, dado que la competencia de los traductores es primeramente en inglés, lo que se está haciendo, es elevar ésta lengua por encima de los originales, y a nadie escapa el hecho de que no siendo dichos traductores inspirados y, existiendo una brecha cultural de entre 20 y 30 siglos de distancia, los traductores competentes de la Palabra de Dios [Jehová, NM] no solamente deben dominar a la perfección tales lenguas, sino que además, deben poseer también los conocimientos suficientes de exégesis, hermenéutica, antropología, etnografía, epigrafía y otras ciencias auxiliares, que les permitan manejar el texto bíblico con propiedad. A este respecto, leemos en ¡Despertad! con fecha de 22 de junio de 1971, en la página 24, lo siguiente: “… El traductor tiene que determinar hasta qué grado ha de seguir traducciones anteriores, si debe hacer una revisión de una traducción anterior o una traducción completamente nueva, independiente. Si se decide por lo primero, seguirá la traducción anterior tan cuidadosamente como sea posible, solo corrigiendo inexactitudes y haciendo algunos ajustes en cuanto a lenguaje. Una nueva traducción, por otra parte, se hace directamente de un texto básico, y el traductor tiene que usar todos los recursos del lenguaje disponibles… diccionarios, libros de gramática, comentarios, traducciones, investigaciones especiales, etc. Si uno le pregunta a un traductor experimentado cuál de las dos preferiría, es muy probable que esté a favor de la traducción completamente nueva[2]. Aunque la nueva traducción envuelva más tiempo y trabajo, por lo general se sabe que es más práctico hacer eso que hacer una revisión extensa de una traducción anterior […] Si el traductor decide hacer una traducción literal, tiene que determinar cuán literal debe ser sin que se pierda el sentido del texto. También debe tener presente que la traducción literal exige consistencia, lo cual significa que, de manera general, cada vez que aparezca determinada palabra en el texto original debe verterse con la misma palabra en la traducción.”. (g71 22/6, página 24).

Por ende, no bastaría con dominar la lengua comercial y técnica que en este caso, es el inglés[3], así pues, la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, es indigna de  confianza en cuanto a transmitir fielmente el pensamiento hebreo o griego. Esto último va en contravía de lo expresado por el fantasmagórico, estudioso británico”, comentarista”, “crítico”, “docto”, “hebraísta” y/o quizá “helenista” o tal vez ninguna de ellas (pues todas estas connotaciones las traen las diferentes publicaciones de la Sociedad Watchtower), Alexander Thomson. “La Traducción del Nuevo Mundo hace todo esfuerzo por ser consecuente al verter la materia bíblica. Para una palabra hebrea o griega dada se ha asignado una palabra en el idioma de la Traducción del Nuevo Mundo, y esta se ha usado tan uniformemente como lo han permitido la estructura lingüística o el contexto para comunicar de lleno el sentido en el idioma moderno. […] En cuanto a este rasgo de la uniformidad, note lo que dijo Alexander Thomson, comentarista sobre hebreo y griego, en su crítica de la Traducción del Nuevo Mundo de las Escrituras Griegas Cristianas en inglés: “Está claro que esta traducción es obra de doctos hábiles y diestros, que se han esforzado por extraer del texto griego la máxima expresión, en inglés, de su sentido verdadero. El objetivo de esta versión es adherirse a un solo significado en inglés para cada una de las palabras griegas principales, y ser lo más literal posible. […] el mismo crítico comentó: “Vale la pena adquirir la Versión del Nuevo Mundo. Es animada y natural, y estimula al lector a pensar y estudiar. No es obra de representantes de la Alta Crítica, sino de doctos que honran a Dios y Su Palabra”. The Differentiator, abril de 1952, páginas 52 – 57, y junio de 1954, página 136. (“Toda Escritura es Inspirada de Dios y Provechosa”, Estudio 8, página 328, 329, párrafos 7 y 9, edición de 1990). Este manual “Organización de Sucursal”. (Branch Organization) de 32 años de antigüedad al 2009, y revisado en el 2003, revela lo que siempre ha sido la constante en la Sociedad Watchtower: el desconocimiento que tiene su  personal de las lenguas bíblicas. Lo que se remonta al fundador y segundo Presidente de la multinacional, Sociedad Watch Tower[4], autodenominado “pastor” Charles T. Russell; quien en su debate con el Reverendo J. J. Ross[5] de Hamilton, Ontario, Canadá, se vio obligado a reconocer bajo juramento en la corte, “que ni el alfabeto griego conocía”, lo que nunca le impidió emitir “doctas” opiniones sobre cómo se debería traducir tal o cual palabra, o si ella era o no auténtica.

Charles Taze Russell

Los Testigos de Jehová proclamadores del Reino de Dios página 42.

Luego el propio Frederick [Fred] William Franz, en el ya notable juicio de Douglas Walsh[6], en Escocia en iguales circunstancias, reconoce otro tanto, bajo juramento, al no atreverse a traducir un sencillo pasaje de una línea de Génesis 4:2, en hebreo elemental, algo que cualquier principiante habría hecho. Entonces lo que nunca se exige o exigió de los traductores de Betel, no hay razón para pensar que no se aplicara también al entero “Comité de Traducción” original de 1949. Aquí la pregunta crucial es: ¿Se puede ofrecer una traducción de la Biblia fiel y exacta sin saber hebreo y griego? La respuesta obvia es: ello es imposible. Por lo que con el mismo manual de circulación restringidísima de la Sociedad, ya mencionado, se descalifica no solo la TNM original, sino las demás re-traducciones a idiomas modernos, que continúan saliendo de sus prensas. Esto se comprueba fácilmente mirando cualquiera de las ediciones aparecidas después de 1999, citemos aquí las re-traducciones en indonesio, polaco y zulú. En ninguna de ellas se informa que se haya consultado los originales en hebreo o griego, sino solamente que son [re]traducidas de la edición de 1984 en inglés. En polaco se menciona una edición de 1997. Es claro pues que en Brooklyn u otras sucursales, ningún betelita tiene los conocimientos de las lenguas bíblicas como para efectuar un trabajo de tal naturaleza. ¿Dónde está entonces la superioridad de la Traducción del Nuevo Mundo sobre las otras traducciones, lo cual se pregona continuamente por los vendedores de la Watchtower?

Frederick William Franz

Frederick William Franz

Lo anterior se puede certificar al leer en el libro: “Resplandeciendo Como Iluminadores en el Mundo”, [pt-S] otro de los manuales de circulación restringida, destinado sólo a precursores: “¿Cómo puede […] reconocer la superioridad de la Traducción del Nuevo Mundo?”  Página 101. Cuando por la expresa confesión de sus fabricantes y únicos distribuidores, allí el hebreo y griego no tienen puesto alguno. La Sociedad de Biblias y Tratados, a través de sus “eruditos” o Cuerpo Gobernante, formado por “cristianos maduros ungidos con espíritu” ha mostrado también “maneras de verter no satisfactorias”, incluso infectadas de sus preferencias doctrinales, como lo han reconocido en un raro y misterioso arranque de sinceridad en la Atalaya del 1 de marzo de 1963, página 159, en la que manifiestan haberse dejado llevar por sus preferencias doctrinales: ya que habiéndose “hecho surgir la acusación de que los del Comité de Traducción de la Biblia del Nuevo Mundo permitieron que sus creencias religiosas influyeran en ellos. Esa acusación es cierta…”. (Énfasis propio) Esa sola confesión, les priva de toda autoridad moral para emitir juicios negativos sobre las demás traducciones; más aún cuando errores elementales como el caso de Levítico 23:21, donde claramente se afirma que Mientras se preparaba la Traducción del Nuevo Mundo de Levítico 23:21, [en 1953] lo que en Hebreo era יחיח (“será”) se leyó equivocadamente como יחזח (“Jehová”[7]) y que para colmo, solo se detecta 26 años después.

La Atalaya 1 de marzo de 1963, Página 159

La Atalaya 1 de marzo de 1963, Página 159

Despertad 22 de junio de 1967, página 4

Despertad 22 de junio de 1967, página 4

Incluso la rebajan respecto de su publicación más conocida, al afirmar en la Atalaya® del 1 de mayo de 1995, página 19, que “… la lectura de la Biblia no debe sustituir al estudio de las excelentes publicaciones que ha suministrado ‘el esclavo fiel y discreto[8]’…”, (Énfasis propio) con lo cual, se indica llanamente que la Biblia no es más que el pretexto que permite introducir, legitimar y justificar los principales productos (libros) de esta multinacional.

Prueba de ello es que éste órgano oficial se encuentra disponible a julio 1 de 2009, en 174 idiomas, mientras que la Traducción del Nuevo Mundo, escasamente si llega a 40 idiomas y cuya astronómica tirada mensual de 37,252,000 ejemplares, rebasa en tan sólo 4 meses los 143,000,000 millones de ejemplares que ha tardado la Traducción del Nuevo Mundo en alcanzar en casi 60 años. Y llegando en un año a sobrepasar los 447,000,000. En otras palabras, lo anterior demuestra que es más importante, la Atalaya® que la Biblia, como dice un detractor de mis escritos: “¡más claro, ni el agua!”. Nótese que aquí no entramos en cálculos económicos del ingreso que representaría ese tiraje, en cualquier moneda que se le cotice.

Usando el propio Manual que venimos analizando “Organización de Sucursal”, del que evidentemente ningún Testigo de Jehová podrá jamás consultar, es clara y contundente la razón del por qué la “Organización de Jehová” es amiga de ocultar sus publicaciones aún de sus adeptos. Ellos prefieren la oscuridad y el ocultamiento, porque sus obras así lo requieren y por eso evitan que nadie “de afuera” lo examine. Tomemos como ejemplo el número 50 titulado “Confidencialidad”, el cual termina con la afirmación de que esta confidencialidad protege tanto a la organización como al traductor, pero dónde realmente debe leerse es: “protege a la organización del traductor”, ya que en el caso de un eventual retiro, lo que no es poco frecuente, el pobre traductor se encuentra desprovisto de cualquier herramienta jurídica y peor aún, de cualquier elemento probatorio que lo acredite como efectivo autor de un determinado trabajo, donde invirtió incontables horas de labor y esfuerzo, por ejemplo, la Biblia, encontrándose imposibilitado para exigir sus derechos y quizá ya entrado en años, sin acceso a la seguridad social o a otras previsiones estatales por haberlo catalogado desde el comienzo como trabajador voluntario.

El tratar el Estado de remediar una tamaña injusticia como esta, ha originado la disolución de la familia Betel en España y la liquidación de su negocio de impresión, trasladado a otros países de la Comunidad Europea, antes que aceptar los requerimientos de cotización a la seguridad social, como aceptaron hacerlo otras empresas similares manejadas por organizaciones religiosas. Ahora bien, refiriéndonos al hecho de que por “humildad para atribuir a Jehová la gloria”, los miembros del Comité omitieron su nombre; aparte de las razones de competencia académica, está el hecho de la superexaltación de “la organización” por encima de cualquiera de sus miembros. Si fuera lo de la humildad, la TNM circularía sin pie de imprenta, ni derechos reservados y no mostraría que la Watch Tower es la responsable, titular, publicadora y difusora de los cientos de millones de ejemplares de ésta versión.

Finalmente no olvidemos que la Sociedad de Biblias y Tratados la Torre del Vigía, como se conoció ésta corporación desde el momento en que obtuvo su primera personería jurídica en Colombia , hasta el 28 de marzo de 1996 , cuando para beneficiarse de las provisiones de libertad de culto de la “Nueva Constitución de 1991”, cambió su razón social a “Iglesia Cristiana”, aunque esa palabra le repugna; y que afirmó a través de sus “eruditos” formados por “cristianos maduros ungidos con espíritu”, que sus preferencias doctrinales, si influyeron en la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.

NOTAS

  1. Lo cual permite inferir que se trata de un empleado de esta multinacional, ya que no cualquiera puede ser “testigo ocular” de los comités de “traducción y redacción”.
  2. A la luz de ésta afirmación tan válida e incuestionable, no se entiende por qué la Watchtower insista en retraducir a todos los idiomas posibles la Traducción del Nuevo Mundo, en lugar de iniciar traducciones nuevas y originales, siendo la única explicación posible la falta de traductores versados en las lenguas Bíblicas que no en el inglés.
  3. “Organización de Sucursal”. (Branch Organization) Capítulo 25, número 1: “Jehová Dios está suministrando para su pueblo un banquete de rico alimento espiritual. (Isaías 65:13, 14) Pero la mayor parte de este alimento espiritual es preparado en inglés. Puesto que solo una minoría de los siervos de Jehová entienden inglés. La mayoría dependen de traducciones del material en inglés para su sostenimiento espiritual. […] número 38: Cada traductor deberá estar equipado con su propio juego de diccionarios básicos y obras de referencia que se usa frecuentemente. Normalmente un traductor deberá tener en su escritorio […] el diccionario inglés estándar de la Organización…” Otro de los que nadie conoce.
  4. “… se formó la Zion’s Watch Tower Tract Society (Sociedad de Tratados La Torre del Vigía de Sión) el 16 de febrero de 1881, con W[illiam] H. Conley de presidente y C. T. Russell de secretario-tesorero…”. “Los Testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios” [jv-S] Capítulo 26, página 576.
  5. Some facts and more facts. About the Self-Styled “Pastor” Charles T. Russell, by Rev. J. J. Ross, Pastor of James St. Baptist Church. Hamilton, Ont. Canadá. Charles C. Cook 150 Nassau St. New York, 1912. También puede consultar http://www.iclnet.org/pub/resources/text/apl/jw/jehwit34.txt
  6. http://www.4jehova.org/testigos-de-jehova-hechos.php
  7. La Atalaya de 1 de septiembre de 1979, página 4. En ésta época las traducciones al español tardaban generalmente de cinco a seis meses. Sin embargo, ésta nota aparece simultáneamente con la edición original en inglés.
  8. En otras palabras, lo mismo que dijo Russell en The Watchtower 15 septiembre de 1910, página 298, “No sería impropio llamar los volúmenes [de los estudios] la Biblia en forma arreglada. Es decir, ellos no son meramente comentarios sobre la Biblia, sino que son prácticamente la Biblia misma…”. Con lo anterior ni más ni menos se equiparan los escritos del “esclavo” = Junta de Directores WT y de “Russell”, al nivel de los profetas bíblicos y del mismo Hijo de Jehová, su primera creación. Según la doctrina arriana de los Testigos de Jehová.
  9. Personería Jurídica reconocida con Resolución 373 de 1966 emanada de la Gobernación del Atlántico.
  10. Personería 361 de 1996, emanada del Ministerio del Interior y de Justicia, oficina de asuntos religiosos.
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About Jhon Lemos

Soy un Colombiano que estudia en los Estados Unidos. Además, cuento con formación en teología. Es por ello, que me gustan los temas religiosos, especialmente lo concerniente al campo de la apologética católica. Me gusta compartir y conocer puntos de vista con relación al fenómeno religioso global, invitando a una sana discusión; al análisis y la reflexión. Espero que mi blog (www.jhonlemos.com/) le resulte entretenido y de utilidad. Se debe comprender que en temas religiosos existen muchas posturas, pero pueden existir otros argumentos, soluciones o propuestas diferentes a las que yo planteo. Sí le gustan mis ideas; no dude en citarlas; pero si las cita, por favor, dígale al lector de dónde las sacó, para que más personas puedan venir a pensar conmigo o a criticarme.
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